Estimado Mendieta,
Escribo porque estamos armando nuestra lista de "Sitios Amigos" en nuestra Sección de Noticias de la empresa elMejorTrato.com y creo que se puede llegar a hacer algo muy interesante juntos.
Nuestro Sección de Noticias se dedica a brindar toda la información para poder tomar la mejor decisión a la hora de contratar un servicio financiero como un Depósitos a Plazo Fijo, Crédito Hipotecario, Préstamo Personal, Tarjetas de Crédito, etc.
Por suerte estamos teniendo una respuesta muy buena de la gente ya que ayuda mucho y una alianza con tu excelente Sitio Web Mendieta el Renegau nos pareció interesante ya que nos podemos ayudar mutuamente a través de un enlace poder direccionar a toda la gente que viene a nuestra Página Web y quiere otra fuente de información para informarse, podamos enviártela a vos por medio de un link y todo el que va a tu Sitio Web y por ahí quieren algo de información financiera mandarla para aquí si lo desean. De esta forma poder recomendarnos mutuamente a nuestros lectores para darnos a conocer entre los dos.
Pero claro chango, obvio. Siempre había pensado en tener un enlace a un sitio como el tuyo. No sabés la cantidad de lectores que tengo deseosos de invertir. Como los Cartoneros de San Telmo, que me llaman todos los días preguntando donde meter sus rupias.
Decido romper el chanchito y comprarle una bici nueva a Cachorra que, a escondidas la muy guacha, se le ha dado por crecer desde que nació. Así que ayer a la mañana pregunto al portero -debiera decir encargado, pero bue- del edificio y encaro, en compañia de Rulitos que hacía lobby para la pendeja, para la bicicletería. Al llegar, primer shock: las bicicleterías ahora son otra cosa. Antes eran unos sucuchos onda gomería de ruta, pero ahora se parecen más bien a una concesionaria de Massey Ferguson. Prolijitas, llenas de accesorios y, sobre todo, llenas de gente.
El tipo que atendía no tarda ni dos minutos en convencerme del negoción que iba a hacer llevando una usada muy bonita con un argumento más viejo que la biblia: y ésta cuánto sale? Trescientos cuarenta esa. Pero acá dice 200, jefe! Si dice 200 te la tengo que cobrar 200. Me la llevo, digo, creyéndome un banana de la bolsa de comercio.
La cosa es que mientras esperamos que la inflen, escucho el siguiente diálogo:
Vendedor: aprovechá a llevar estas cubiertas que en unos días no las conseguís más.
Comprador 1 (con todas las pilchas del ciclista pro encima): por qué? Van a cerrar la importación?
Vendedor: Ya la cerró Cristina! Quiere que se fabriquen acá! Tan en pedo: acá no hay materia prima para esto.
Comprador 1: Te das cuenta! Dónde vamos a ir a parar. Encima ahora le dan guita a los chicos, pfff. Hasta los 18 años. Sabés cuantos de veintipico van a cobrar eso! Y con la guita de los jubilados.
Comprador 2: Bue, era una medida que se necesitaba.
Comprador 1: Quién necesita eso? Si este país está lleno de vagos.Que vayan a laburar!
Mendieta (dirgiéndose al vendedor): Yo que vos pienso bien lo que vas a decir. A ver si ahora empezás a vender bicicletas para los pibes.
Vendedor: ah, si es así, apoyo, jejej.
Comprador 1 (dirigiéndose a Mendieta): Dejá de joder! Que bicicleta ni bicicleta. Se la van a chupar en vino la guita. En este país no se puede vivir más. Hay que irse.
Comprador 2: Diculpá, pero no es tan sencillo eh. Yo me fui en el 2001 y volví. Volví porque extrañaba, porque este es mi país y aparte, porque te aseguro que acá estoy mucho mejor que en España.
Comprador 1 (indignado): Nahhh. No podés decir eso. Hay que irse. Ir-se! Yo cada vez estoy peor, me van chupando cada vez más estos ladrones. Me hacés la cuentita?
Vendedor: Sí. Esto, más esto, más las dos cubiertas importadas...son 1320 pesos.
Mendieta (dirigiéndose a Comprador 1 con ganas de clavarle el inflador en el ojo): Che, disculpá, me podés decir algo?
Comprador 1: Sí, claro.
Mendieta: Hoy no leí los diarios. La dictadura ya cerró las fronteras?
Comprador 1: Eh? No entiendo...
Mendieta: Si cerraron las fronteras. Porque si no te llevo hasta Ezeiza así te vas un poco a la mierda. No te da verguenza decir tantas boludeces mientras te gastas una luca en huevadas para la bici?
Comprador 1: No te voy a permitir que me faltes el respeto.
Mendieta: Vos no te merecés respeto, gil. Está lista la bici? Chau. Gracias.
Así que ya saben. Necesito una bicicletería nueva. Sospecho que no quedé demasiado bien.
Ceno con Rulitos, tomo el vino tinto y le cuento. Cuento un recuerdo de hace muchos años, un recuerdo de ir a La Crujía con las monedas contadas para llevarme "Desde las orillas de la ciencia" y devorarlo en una tarde y seis cortados. Un recuerdo de un teórico que quedó marcado para siempre. Claro que siempre es ahora dudar del recuerdo del recuerdo.
Que es, ahora, tantos años después, más o menos así:
"Este verano anduve de vacaciones viajando por ahí. Y viajando por ahí estaba recorriendo un cruce que hay en Jujuy por sobre la cordillera. La cosa es que medio que me había perdido y estaba contento por eso. Y en un camino que ya no era camino, más bien paso de arrieros y desencuentro de vientos, a unos cinco mil metros de altura, calculo, aunque puedo estar exagerando un poco, se aparece, ahí, en medio de la nada y de todo, una edificación. Claro que llamarla edificación es también estar exagerando. Era algo que tenía techo.
Lo que me llamó poderosamente la atención es que en una pared, con la pintura descascarada, pero todavía visible, había un cartel de Pepsi. Imaginen lo que eso significa. Un cartel de Pepsi ahí. Cierren los ojos. Piensen. Un cartel de Pepsi.
Atrás, rodeado de sus perros, un tipo sentado sobre las piedras.
Y ahí fui, a hablar con él. ¿Cómo se llama? ¿A qué se dedica? ¿Hace mucho que está acá?, iba preguntando. Cuando al rato, mucho rato, había logrado cierta intimidad, le pregunté: ¿qué se siente vivir acá, tan lejos de todo? Y el hombre me miró fijo por pirmera vez a los ojos, como dudando de haber escuchado bien y respondió: ¿Lejos de dónde, señor?"
Y ahora, mientras escribo pienso que me gustaría preguntarle ¿Se ha ido lejos, profesor?.
¿Lejos de dónde?, creo escuchar que dice una voz que viene de los caminos y del viento y que va para allá.
Hoy nos desayunamos con esta nota de Crítica. (POr cierto: no es Flores, si no Mataderos)
Hace ya largo rato (más de un año) habíamos posteado esto. Digamos que, modestamente, je, me siento el padre de la iniciativa ¿Tengo premio aun sin comprar la rifa, Rave?
Por eso ahora lo reafirmamos. Ya saben nuestra posición "sociológica" del electorado capitalino: progresismo en artes, ciencias y espectáculos. Y desde ahí, todo a la derecha. Martín, prafraseándolo, sería un buen piso para que nuestra ciudad pueda subir tan modesto techo.
Y hasta me pouedo llegar a comer algunos sapos. Porque los populistas nos la re bancamos y, sobre todo, porque sólo con los buenos no llegamos (?)
He dicho.
Primero porque el tema lo amerita. Segundo porque yo lo ví y está muy bueno. Tercero porque costó mucho sudor y esfuerzo. Cuarto porque lo han hecho grandes amigos: Joaco, Mile, Willy, Maxi.
Y quinto y por encima de todo, porque entre los realizadores está mi hermanito. Y me pone muy orgulloso.
Se estrena en el Festival de Mar del Plata el lunes. Después, en exclusiva, voy a subir el trailer.
Cómo era eso de que internet sirve para la publicidad viral?

